Razón
-Eres el tipo de persona que racionaliza todo
-¿Y eso qué significa?
-Justo lo que estás haciendo ahora
-Eres el tipo de persona que racionaliza todo
-¿Y eso qué significa?
-Justo lo que estás haciendo ahora
Sergio miró detenidamente a Mario
-Tienes algo en la cara
-¡Qué es, quÃtamelo!
-No parece peligroso. Es blanco-respondió Sergio
-¿Blanco?-repitió Mario
Le resultó raro escuchar esa palabra. HacÃa tanto tiempo desde la última vez…
-Mejor no me lo quites, quiero analizarlo antes
-Parece lÃquido-sugirió Sergio
-¿Pasta de dientes?-advirtió Mario
-No seas tonto. La pasta de dientes es muy rica, pero aquà no venden. Además, parece más viscoso que una pasta-
Mario sacó su espectrómetro de masas y lo paso por su cara. Un haz de luz le deslumbró durante unos segundos.
-Definitivamente, Sergio, no es pasta de dientes
-Pero tampoco lo deja nada claro-respondió Sergio
-No se, mira. Parece que hay algo orgánico en ella
El espectrómetro empezó a pitar
-Demonios, es sangre!- gritó Sergio
Mario empezó a llorar
-¡No quiero morir, no quiero morir!
- No es tu sangre, idiota- le espetó Sergio
-¿Ah no?-dijo Mario
-Nuestra sangre no es blanca. ¡No puede ser nuestra!
-Se me habÃa pasado.¿Seguro que es sangre?-Preguntó Mario
-Quizás me precipité
-¿Conoces algún ser vivo que tenga sangre blanca?-Preguntó Mario
-Ahora que lo dices no- contestó Sergio mientras se le enrojecÃa la cara
-Qué estupidez por tu parte
De pronto Mario tuvo una corazonada
-Ya se lo que es
-Sorprendeme-dijo Sergio
-Es un maldito tremendo y estupido grano lleno de pus!
Los dos empezaron a reir…
Intentando perfeccionar el analisis sintáctico de mi módulo cep-101 me encontré con unos textos que según los datos que poseo muchos interpretarÃan como chiste o broma. Y como me han aconsejado que introduzca bromas en este rincón, lo hago:
“keria ablar de esto,xq es un tema q me preokupa xq kada vez esta mas extendidos,y,no kiero ofender a los madrileños,segovianos,etc q kometen este error,y si es un error,xq la real akademia no lo acepta,xo esq vale q lo digan algun grupo reducido de prsonas,xo esq ya sale asta en la tele y los libros,y asta yo q soi andaluz(y los anadaluces se supone q esto lo dicen bien) dudo algunas veces q decir!!!no os parece preokupante??nuestro idioma seestropea,y ademas suena muy mal…”
“ombre,esq el ceceo y el seseo no es nada komparado kon laismo y eso,yo soi andaluz,xo ni ceceo ni seso,ablo “bien”,ademas,kreo q eso no ai q aceptarlo,es un acento simplemente kreo q yo,xo esq el laismo y eso se dice,se eskribe komo si fuera asi,y ademas,la mayoria de losq lo kometen dicen q esta bien dixo asi,y entonces me pongo de mala ostia,ai q rekonocer las kosas.”
Dentro de unos dÃÂas tenemos una charla de robots. No dejan de llamarme para que no se me olvide(mi memoria no es tan buena como la suya, será el polvo…). Al analizar la mensajeria, me percaté de un par de datos que me sorprendieron:
| MSNBOT | GOOGLEBOT | |
|---|---|---|
| Avisos | 1369 | 38 |
| Consumido | 41.37 MB | 845.61 KB |
| Ultimo aviso | 12 Dic 2004 - 17:12 | 12 Dic 2004 - 12:55 |
MSNBOT tiene especial interes en mi.¿Obseso?
El margen de maniobra era nimio. Movimientos calculados, perfectamente enlazados, sin alternativas para huir de ellos. TranscurrÃan las horas y los recuerdos se desvanecÃan. Cuando las cámaras no acechaban, intentaba hablar con mis compañeros. Nunca contestaban. Probé avanzando hacia ellos, azuzándolos. La única respuesta fue la del viento. Ni los pocos animales de la ciudad parecÃan advertir mi presencia. Todos ellos permanecÃan en su sitio, quietos, esperando que un objetivo asomara. Y entonces despertaban, adquirÃan vida. Insólitamente, cuando la cámara hacia acto de presencia mis recursos caÃan en picado. No pensaba igual de rápido, los torpes pasos se convertÃan la excepción en regla y era incapaz de preguntar a mis compañeros lo extraño de la situación. Con ese objetivo enfrente, mi voz no era mÃa. Me imaginé destrozando la lente de aquella cámara. Mas avanzaba un paso y ella daba dos. ¿Era el gato o un triste ratón disfrazado de felino? En cuanto me daba la vuelta, siempre de forma suave volvÃa a acercarse hasta mi. Jugaba conmigo, y yo era su juguete. Una extraña humedad terminó invadiendo mi cara. Fue entonces cuando cerré los ojos y huà lo más rápido que pude.
-Peter, ¡ven a ver esto!- dijo John mirando a su hermano con estupor.
-¿Qué sucede?- contestó Peter.
-Resulta que el personaje secundario Bob ha aparecido muerto en los lÃmites del escenario.
-¡Imposible!
-¿S�, mira…-John giró el monitor y le mostró las imágenes del juego. Una entrada de texto parpadeante indicaba que Bob llevaba en ese estado horas.
Ahora era Peter el que no daba crédito a lo que veÃa.
-Las rutinas que introduje el otro dÃa no pueden disparar un evento asÃ, sus acciones están limitadas a lo esencial. Es un personaje secundario:andar,sentarse.. ya sabes. Ni siquiera tiene una animación de muerte.
-¿Has visto algo extraño antes de que sucediera?- preguntó Peter
John asintió.
-He estado mirando en los archivos. Un rato antes del registro de su muerte en el sistema, su comportamiento daba a entender que perseguÃa a la cámaras de control c-04. Ésta activo el nuevo modelo de travelling y fijó su objetivo en el. Cada vez sus movimientos eran más errantes. En ocasiones se daba la vuelta. ParecÃa que veÃa un objetivo realmente. Lo cual no tiene mucho sentido, puesto que las cámaras son objetos virtuales. Si es que se puede ser todavÃa más virtual en una simulación por ordenador- John no pudo contener una sonrisa perversa.
-Jaja, ¿Estás sugiriendo que “Bob� era consciente de estar dentro de algo?
-No lo digo yo, observa y escucha- dijo John subiendo el volumen al máximo
-¡¿Lagrimas?!-preguntó Peter
-Eso parece.
John encogió los brazos.
-De cuando en cuando volvÃa a virarse e intentaba alcanzarla de nuevo. Estuvo asi durante unos minutos, hasta que la cámara marchó.
-¿Qué sugieres que hagamos?-dirigiéndose a Peter
-Has conservado los datos?
-SÃ, por supuesto
-Ejecutaremos entonces la simulación de nuevo, con los mismos parámetros hasta que descubramos que es lo que ha sucedido.
-Bob, prepárate para sufrir sin fin…- susurró John mientras arrancaba la simulación
Pero la consciencia de Bob murió en aquel pixelado horizonte de los lÃmites del escenario. Y nunca volvió a repetirse…
Algo habÃa cambiado aquel dÃa. A medida que me adentraba en las calles de la ciudad, constaté que mi percepción del exterior no era la misma de siempre. Comenzaba a entrever entre la muchedumbre configuraciones de formas exóticas que las rodeaban en cÃrculos.
La diversidad parecÃa la norma reinante en aquellas construcciones que circulaban ante mÃ. Observaba estructuras de toda clase y tipo. Redondas, cuadradas, de colores rojizos, grises, grandes como murallas o tÃmidas como niños. Algunas pocas, dejaban percibir a las personas que se encontraban ocultas tras ellas. Algunas otras eran ligeramente translúcidas. Y la mayorÃa aparecÃan totalmente opacas. Tras cada membrana se hallaba un hombre; emprendiendo su camino, ignorando el ajeno. ¿Un organismo simbiótico formado por el subconsciente, que emergÃa para evitar interacciones nocivas entre personas? Una puerta cerrada en un abierto mundo.
Me detuve ante una tienda, giré frente al espejo de su escaparate y miré. Era negra, de redonda enormez, totalmente opaca…
Ahà estaban el bien y el mal luchando mano a mano. El tren a punto de desplomarse. TenÃa que impedir que cayera, y salvar al mismo tiempo a la chica. No serÃa facil. De un brinco se colocó encima del tren y… sonó la alarma de mi movil, volviendo a la cuadriculada realidad de mi almohada.
Me deshize de mi pijama y entré a la ducha rápidamente. El contraste del agua caliente con el aire frio que rodeaba el bañoo se hizo notar en cuanto puse una pierna fuera. Me sequé corriendo con la primera toalla que tenÃa a mano y salà con mi nuevo albornoz.
Desayuné unos cereales increÃbles y un poco de zumo en la taza que me regaló un amable señor en la calle.
Se me hacÃa tarde. Entré al baño a buscar el cepillo de dientes, y los lavé.
Busque mis calcetines de otoño, mi camiseta y sudadera.
Salà corriendo al trabajo, hoy tenÃamos que preparar diversas promociones de una pelicula de esas que están hechas por ordenador. No recuerdo el nombre ahora mismo pero era bastante importante. Para ir lo más rápido posible y no tener que sufrir atascos, opté por ir en patinete.
Un poco de ejercicio después del trabajo nunca viene mal. Sobre todo si tienes que comer en un mcdonalds. Menos mal que siempre tengo a mano los utensilios “de trabajo”.
Acabé agotado. Me dirigà a la cocina. Encontré en el frigorifico algunos helados y
unas chocolatinas Después de todo, tras el duro dÃa no tenÃa muchas ganas de comida.
Mientras terminaba de cenar, abrà una conexión a internet, pero nadie me habÃa escrito. Eché un vistazo a las noticias, probé un juego nuevo (bastante malo :) ) y apagué el ordenador
Encendà la luz de mi cuarto y cogà uno de los libros pendientes que tenÃa desde hacia tiempo
Caà rendido en la cama…
Con uno de sus elasticos brazos rodeé un edificio. Mientras se agarraba
fuertemente al tren con sus pie, con el otro consiguió salvar a la chica.
Fue increÃble …
Conocà un blog; bonito, meticuloso, bien cuidado y con un detalle que lo hace único: nadie escribe en el. Su autora es una chica autista. Un dÃa, quise resolver una duda. Tras un pequeño viaje, me acerqué a ella y le pregunté si existÃa algún motivo por el cual lo habÃa creado. Giró su cabeza hasta apoyarla sobre su hombro derecho, me miró fijamente con sus ojos en posición vertical. Sonrió.
TenÃa problemas a la hora de sincronizar mi reloj de 3 fases. Esta disfunción me impedÃa entrar en la modalidad de suspensión correctamente. Necesitaba realizar una pequeña operación de mantenimiento.
Algo sencillo: abrir, poner una pila nueva y resincronizar. Cogà mi destornillador multiusos, desenrosqué con cuidado y aparte la tapa de mi frontal.
Al sacar una de las pilas, pude observar que algunas de las pistas de la controladora de pila estaban dañadas. Intenté crear un puente de estaño pero fracasé. La intervención resultó ser más complicada de lo que imaginé. Mis niveles de energÃa empezaron a menguar. Caà miserablemente al suelo, perdiendo la visión poco a poco. DesaparecÃ. SerÃa una suspensión muy larga…
El rechineo de la vieja puerta abriéndose quedó ensombrecido en el grito de una mujer oculta tras ella. Quieta, en silencio, observó el rojo bermellón. Se arrimó hasta el niño que yacÃa en el suelo de la habitación. Arrodillada frente a el, acarició su pijama manchado en sangre emanada de su tripa. Sólo pudo llorar.
Abrà la puerta. Me estaba apuntando con… el dedo Ãndice. Miré mi cuerpo, ¿VeÃa algo extraño?